Mi superpoder secreto

He vivido con la duda desde hace mucho, pero hasta ayer no lo confirmé. Realmente tengo superpoderes, o mejor dicho, solo uno. Pero no es cualquier superpoder, ¿eh?. Cuando uno dice la palabra todo el mundo piensa en Superman, en los X-Men, en Jerry O’Connell en Mi identidad secreta. No, el mío no tiene nada que ver con eso. A mi nunca me dedicarían un cómic… porque mi superpoder secreto es: comprar cosas inútiles.

.

.

Pero hagamos algo de historia. Desde pequeña me han fascinado los artículos de oficina, por lo que me he dedicado a la acumulación sistemática de papeles: libros, libretas, hojas decoradas, agendas, sobres, cuadernos usados del colegio, del liceo, de la universidad, bolígrafos y resaltadores de todos los tamaños y colores. En una caja muy bonita, forrada con papel de regalo, guardaba mi colección de “hojitas de libreta”, de esas lindas, con dibujitos, con marcas de agua, con membretes de empresas, de hoteles, de restaurantes. Y… ¿para qué?. Para absolutamente nada. Para llevar un estadística de cuántas tenía, evitar las repetidas y sacar la caja ocasionalmente para que mis amiguitas le echaran un ojo, pero sin tocar mucho que me las iban a dañar.

Después de las hojitas, empezó la acumulación de libretitas, diarios, agendas y cuadernos monos. ¿Se acuerdan de los cuadernos Peluches de Norma o los del perrito con los ojos tristes (Giordano, creo que se llamaba)?. Cuando aparecieron por primera vez en la librería, para mi era la locura. Los quería todos. Peeeero, no podía tenerlos, porque mi mamá, una señora siempre muy práctica, compraba otros cuadernos más baratos y funcionales, junto con un rollo de papel “contact” y me forraba los cuadernos. Así que de Peluches y Giordano, nada de nada. Creo que ahí empezó a hacerse vicio, porque el ansía me podía y yo los quería como fuese.

.

.

Y así llegamos al tema de las postales, que me ha llevado no solo a acumularlas a ellas, además tengo montones de pegatinas para decorarlas, washi tape para cerrar sobres, sellos de goma para…  emm… sellarlas (?) y aunque no tengo pen-pals, también me ha dado por comprar papel para cartas. Tengo algunos sets asiáticos, muy lindos y kawaii, otros de Disney que no me terminan de gustar pero igual me los compré y ahí están en mi “Baúl de las Cosas Ultracuqui” (una caja de plástico transparente que me compré en Carrefour), ocupando espacio. Y por si fuera poco, ayer entré a otro hipermercado, de esos que tienen muchas cosas y en los que hacer el mercado te puede llevar 3 horas si te despistas, y cometí el error de acercarme a la sección de papelería, donde me encontré con unos set de papel para carta de lo más cuchi y terminé en la caja pagando una cantidad ilógica de dinero por los 3 modelos que había disponible.

Si eso no es un superpoder, no se qué será.

¿Qué voy a hacer yo con tanta tontería junta?. ¿Cómo puedo defenderme de mis propio superpoder?. ¿Por qué tienen que fabricar cosas inútiles tan bonitas?. Empezando por los de la tienda Tiger, los reyes indiscutibles de los perolitos inútiles, pero que cada vez que paso por allí salgo con una bolsa llena de ellos. Clips con forma de bigote, ¿qué puedo hacer con ellos?. No lo se… pero por allí tengo un paquete de ellos, junto con otros muy monos con forma de corazón.

Ay, bien lo dijo el novio de una amiga el otro día: “entre el coleccionismo y el Síndrome de Diógenes, sólo hay una delgada línea”.

RSS 2.0 | Trackback | Comment

5 Responses to “Mi superpoder secreto”


  1. Eso en mi tierra lo llaman vicio. Vicio. Y después me dices que no tienes espacio para mas vicios.

    Con tal que no comiences a acumular papelitos con los que envuelven chocolates o cajitas de comida, creo que todavia no hay problema. Porque si no, habra que hacerte intervencion.

  2. Anngie

    Maluca, me pones a leer estos posts haciéndome querer tener todo!
    Malucassss!!!


  3. Ajajaj me hiciste recordar cuando me metí a ese hobby de chamita, el de coleccionar palelitos y sobrecitos estampados de lo que fuese. Llegué a intercambiar bastantes en el colegio, recuerdo haber tenido unas cuantas aromatizadas muy sabrosas. Se había desaparecido esa carpeta hasta hace unos cuantos años, cuando la reencontré en mi closet y se las regalé a mi tía.

    Yo también admito que me encanta coleccionar cosas inútiles, pero estos últimos años me picó el gusano de deshacerme de unmontón de petates y despejar mi espacio. Desde entonces ya no me ando con cuentos, y cuando veo una cosa similar que quiera por como se vé, me pregunto ¿y esto para qué? Porque ni para dibujar me sirve. Así que termino no comprandolo.

    Chirp ♥ ;_;


  4. También pienso en lo mismo: ¿qué voy a hacer con esto?, ¿de qué me sirve?.
    Pero, pero… es más fuerte que yo.

    Ayer vi unos post-it de papel madera, preciosos *___*


  5. […] unos accesorios para la Xbox One y como no tenía ni idea de qué regalarme este año, apeló por mi superpoder secreto y ordenó una Caja Sorpresa de la tienda Soufflé, que sabe que me enloquecen todos los perolitos […]

Leave a Reply

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>